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Muchos equipos de abogados están conformados por profesionales de distintas generaciones. De acuerdo al tipo de formación recibida, a los usos y costumbres de sus coetáneos y la experiencia profesional, cada individuo puede aportar distintas soluciones y puntos de vista para enriquecer el trabajo conjunto. 

El éxito del trabajo en equipo radica en entender qué valor aporta cada persona y cómo alcanzar los objetivos y superar los desafíos compartidos. 

 

A qué generaciones distintas pertenecen los abogados de un equipo

De acuerdo a un estudio realizado por el World Law Group los estudios de abogados cuentan hoy con cinco generaciones distintas de profesionales. Los millennials son la generación más numerosa. Representan casi 50 % de la fuerza de trabajo en estudios jurídicos. 

La comunicación: el mayor desafío

Según el artículo Teletrabajo: cómo lograr una buena comunicación en equipos  multigeneracionales, los expertos en Recursos Humanos coinciden en que existe una brecha de comunicación en equipos de trabajo multigeneracionales.

Según el artículo, los Baby Boomers -nacidos entre 1946 y 1964- aprecian las comunicación formal, por teléfono, cara a cara o correo electrónico. 

La Generación X, inmigrantes digitales nacidos entre 1965-1979,  prefieren la comunicación informal y flexible. Sin embargo, valoran la etiqueta profesional, con preferencia por el uso de correo electrónico, teléfono, mensajes de texto.  

Los millennials, nativos digitales (1980-1999), valoran la eficiencia y el enfoque digital. Prefieren las comunicaciones auténticas y rápidas, especialmente si se hacen por mensajes de texto, chat o correo electrónico. 

Establecer expectativas de comunicación y entender las diferencias entre generaciones es la clave para fortalecer los equipos diversos. Crear acuerdos de comunicación es una de las bases principales para el éxito de toda estrategia de trabajo. Esta práctica permite a las diferentes generaciones poner el foco en los puntos de encuentro que tienen en común.

Desafíos de la diversidad generacional en las organizaciones

El artículo Leadership & Diversity – Bridging Generations of Lawyers, publicado en JS Supra, establece que la convivencia de abogados de distintas generacionestrae aparejados tres desafíos principales. Ellos son: la retención de talentos, el entrenamiento para el liderazgo y el planeamiento estratégico. 

Por un lado, las nuevas generaciones no tienen reparos en cambiar varias veces de trabajo en busca de nuevas oportunidades. Por el otro, los abogados con más trayectoria permanecen profesionalmente activos durante más tiempo, reteniendo posiciones de liderazgo y clientes clave. Ambas situaciones combinadas repercuten en la estrategia a largo plazo de los estudios jurídicos.  

Es importante, entonces, planificar cómo responder a estos desafíos. No solamente para evitar los puntos de conflicto sino también para potenciar las riquezas de la pluralidad. Bien gestionada, la diversidad generacional puede ser una fuente de alta creación de valor para el negocio de los abogados. 

Derribar mitos: qué puede aportar cada generación

Es importante además entender que, a pesar de las diferencias, los abogados de distintas generaciones comparten las mismas necesidades. Algunas de ellas son una buena comunicación entre equipos, pautas claras y un plan de carrera alentador. 

Los abogados senior, como los Baby Boomers, aportan la experiencia. El know how propio de largos años de trayectoria. Suelen ocupar puestos de liderazgo hace tiempo, y se mantienen actualizados a través del aprendizaje continuo. Entienden las claves para desarrollar planes de carrera exitosos y duraderos. Son los protagonistas del traspaso interno de conocimiento, muy importante para garantizar la estabilidad y solidez de los estudios. 

Los millennials y centennials traen consigo una mentalidad de crecimiento, fundamental para aportar innovación y transformación. Trabajan por objetivos. Esperan que el trabajo arduo sea recompensado con beneficios, como días extras de vacaciones o home office adicional. Esto resulta muchas veces en un trabajo muy bien hecho, y gracias a la flexibilidad surgen la innovación y creatividad para resolver problemas. Además, traen con ellos el cambio cultural, muy necesario para adoptar nuevas tecnologías y así continuar potenciando los estudios de abogados.

Planificar el recambio generacional 

Uno de los focos principales de atención de los directivos de estudios jurídicos debería ser la planificación del recambio generacional. Identificar quiénes van a ser los nuevos líderes. Definir cómo retenerlos y qué formación ofrecerles. 

De acuerdo a un estudio de Brandon Hall, titulado “Global Leadership Forecast 2021”,  casi la mitad de los trabajadores de Estados Unidos son millennials, pero el 84% de las empresas prevén un déficit de líderes calificados para 2025. 

Es fundamental que los estudios de abogados, así como el resto de las empresas, prevean un plan estratégico de retención de talento. Para que sea eficaz debe estar centrado en el potencial y las necesidades de todos sus colaboradores. Entender qué piden las nuevas generaciones, pero sobre todo potenciar los beneficios que cada generación etaria aporta, será la clave para un trabajo en equipo eficaz y un traspaso de mando exitoso. Esto redundará en un mayor aporte de valor al cliente. Esa es, finalmente, la llave para lograr estudios exitosos y con larga trayectoria.

Abogados de distintas generaciones significan una ganancia para sus clientes

Es indudable entonces que cada un equipo que incluya abogados de distintas generaciones contará con valores particulares ya que cada una aporta algo diferente en los estudios jurídicos. Un estudio que fomente el trabajo en equipo y el respeto a lo diferente, tendrá una mayor variedad de talento. La calidad profesional impactará en último lugar en la generación de valor comercial.

La diversidad generacional tiene el potencial de aportar a los clientes un servicio de mayor calidad. La necesidad de empatizar con los deseos de cada etapa vital no se reduce al interior del estudio. Esta práctica se traslada también hacia el trato con el cliente. Permite brindar un servicio personalizado y fortalecer los vínculos de confianza para aumentar las posibilidades de éxito del estudio.